Santander, la capital de la Comunidad Autónoma de Cantabria, elegante, señorial y situada en una recogida bahía, parece una ciudad concebida para el turismo.
Al menos así lo supo ver la familia real española, que la convirtió en su sede veraniega desde que Isabel II pusiera de moda los baños de ola en sus playas en 1861.
Marcada por sus parques y jardines, especialmente vistosos y generosos en El Sardinero y muy concurridos en el Paseo de Pereda, su vida ciudadana nunca ha dado la espalda al mar. Santander también ha modernizado sus infraestructuras, dotando a la ciudad de singularidades como un zoo, en el que viven incluso pingüinos, junto al pintoresco palacio de La Magdalena. O de un caso único de edificio postmoderno, el Palacio de Festivales, de Saénz de Oiza, con unas vistas inmejorables sobre la ciudad y el Cantábrico.A su vez, sus eventos veraniegos la han convertido en la capital cultural estival de España.
Los cursos de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo y las regatas de traineras se unen a un atractivo programa de conciertos y representaciones, entre los que destaca el Festival Internacional de Música de Santander que contribuye a llenar la ciudad en julio y agosto. |